Capítulo 26
Cualquier aprendiz de caballero se enteraría de algún cambio que ocurriera al menos una vez durante su estancia en las Islas Galápagos.
Todas las personas que habitaban la isla eran genios. Ya fuera en el manejo de la espada o en el cultivo de maná, eran elogiados por alcanzar sus objetivos mucho más rápido que sus compañeros, y por ello, no era descabellado que lo dieran por sentado.